El liderazgo del siglo XXI es en el espacio digital

El liderazgo del siglo XXI es en el espacio digital

Por Benito Cerrillo, presidente de FIB Alumni. 

La transformación digital es estratégica en la nueva economía. Y aún más con la crisis de la Covid-19.                                   

El nivel de avance de un país viene determinado, sobre todo, por un ecosistema donde confluyen las infraestructuras de red, los servicios, las tecnologías web y los usuarios finales (individuos, empresas, gobierno). La economía digital es, por tanto, un facilitador para el desarrollo y, en un contexto de pandemia, una palanca para la transformación digital, tecnológica y de innovación.

Sin duda el virus ha sido un acelerador de esta transformación digital, derivada de una necesidad sin precedentes. La comunidad TIC ya hemos tenido un papel clave en la creación de soluciones para aliviar el impacto y ayudar en su prevención y detección. Hemos desplegado transformaciones de procesos, implantando el teletrabajo y la educación a distancia, hemos reforzado la ciberseguridad, hemos apoyado en servicios esenciales como son el sanitario, el científico o el alimentario, hemos trabajado con sistemas para rastrear los contagios y un largo etcétera. Pero los principales retos y oportunidades aún están por venir.

En términos generales, el sector TIC catalán está en un buen momento y así lo demuestran los datos del Barómetro del CTecno. En el último semestre se han creado 10.000 puestos de trabajo y el 40% de las empresas del sector prevé incrementar ingresos en 2020. El empleo en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) muestra el mayor crecimiento de generación de empleo de los últimos años y es superior al crecimiento del conjunto de la economía catalana. Este hecho lo sitúa como uno de los ámbitos de actividad con mejores perspectivas económicas y sociales. Según datos de la encuesta de población activa del cuarto trimestre de 2019, el sector TIC ocupa en Cataluña 114.300 personas, el 3,3% de la población total ocupada en Cataluña.

No podemos dejar de comentar que nos encontramos con un handicap esencial como es la falta de talento cualificado para cubrir la demanda de profesionales, especialmente talento femenino. Las mujeres sólo representan un 8% de las posiciones técnicas y especializadas, porcentajes similares al del liderazgo de las empresas tecnológicas, y con unos salarios un 20% más bajos.

Consolidar el liderazgo de la economía digital del siglo XXI es el reto. Por eso es necesario que seamos capaces de sumar desde las instituciones, las empresas y la universidad recordando el pensamiento de Peter Drucker: «la mejor manera de predecir el futuro es crearlo». Desde FIB Alumni y desde la FIB tenemos la responsabilidad de asumir responsabilidades de presente para crear un futuro mejor, de participar y fomentar el futuro digital, asegurarnos de eliminar la brecha digital. ¡Entre todos y entre todas!