Entrevista en exclusiva para la Festibity y la UPC
Entrevistamos a Ricky Rubio. Más allá de ser una estrella de la NBA, Ricky Rubio es uno de los deportistas más implicados en diferentes campañas sociales enfocadas a la salud, el medio ambiente o la integración social. Tanto es así que hace dos años creó su propia fundación, The Ricky Rubio Foundation, con el objetivo de luchar contra el cáncer de pulmón y ayudar a niños y jóvenes sin recursos y discapacitados. Amante de la tecnología, la meditación y la lectura, conozcamos la faceta más humana y alejada de todo el ruido mediático que rodea la NBA.
Ya hace 9 años que juegas en la NBA. ¿Qué valoración haces de esta experiencia? ¿Cambiarías algo?
Nada es comparable a la NBA para un jugador de baloncesto que aspira a profesional. Hacerlo al máximo nivel es un sueño hecho realidad que, por otra parte, implica mucho esfuerzo, sacrificio, resistencia y una continua evolución y aprendizaje para seguir siendo competitivo. ¿Cambiar? La vida te lleva hacia donde te lleva y de todo se saca experiencia y oficio para ser mejor en la pista y también fuera de la pista.
¿Te sientes ilusionado con el proyecto de los Phoenix Suns?
La verdad es que sí. El primer año ha salido como más o menos esperaba. Es un proyecto casi recién nacido con jugadores jóvenes extraordinarios y un gran entrenador. Normal que tengamos irregularidad a lo largo de la temporada. No hicimos los deberes del todo antes de la pandemia y cuando volvimos, a la burbuja de Orlando, ganamos todos los partidos y, aunque lo hicimos mejor que nadie, nos quedamos fuera del playoff. Ahora ya sabemos dónde queremos estar la temporada próxima, aunque la competencia es muy fuerte en nuestra Conferencia.
La pandemia de la Covid-19 provocó que el final de la liga de la NBA se hiciera en una burbuja. ¿Cómo fue la experiencia de estar aislado?
Destacaría la buena organización y, aunque estábamos aislados, la capacidad para ofrecernos todo tipo de distracciones y posibilidades de ocio. Como experiencia, no podíamos estar con la familia a la primera fase, lo que sí que sufrí porque estuve muchos días sin ver a mi hijo, Liam, que nació en enero. Por otra parte, como positivo, no tener que hacer desplazamientos, a mí personalmente, me fue muy bien. Veremos qué pasa la próxima temporada.
Eres uno de los deportistas más implicados en campañas sociales. ¿Siempre has tenido claro que querías aportar tu grano de arena a la sociedad?
Los deportistas profesionales somos privilegiados porque deportes como la NBA generan mucho interés, millones de aficionados e importantes recursos. Dicho esto, podemos tener influencia y capacidad de movilización entre diferentes sectores de la sociedad, podemos dar un buen ejemplo y utilizar la fuerza del deporte para difundir sus valores y para formar grandes personas. Especialmente entre los más pequeños y adolescentes yo me doy cuenta que el baloncesto es mágico, les da muchas posibilidades de entender la importancia de trabajar en equipo y aprender a ser responsable. Y todo ello mientras juegan y se divierten.
«Los deportistas profesionales podemos tener influencia y capacidad de movilización entre diferentes sectores de la sociedad»
The Ricky Rubio Foundation ha cumplido ya dos años. ¿Cómo nació la idea de crear una Fundación?
Le daba vueltas en la cabeza desde hacía tiempo. Había participado en acciones puntuales, aisladas, intentando ayudar a la gente, a la comunidad. Pero respondiendo al impulso personal de hacer las cosas a mi manera, tal y como le prometí a mi madre que haría, en 2017 empezamos a dar pasos en esta dirección. Finalmente, el 19 de julio de 2018, vivimos el acto de presentación y de puesta en marcha. Tuve muy buenas sensaciones en el sentido de haber acertado en poder canalizar y organizar esta voluntad de trascender socialmente más allá de lo que somos capaces de hacer con una pelota de baloncesto.
¿Cuáles han sido los principales éxitos y logros? ¿Y el mejor momento que has vivido con la Fundación?
Precisamente, proyectar esta otra dimensión de cara a la gente, a la sociedad, es lo que da finalmente sentido a todo lo que haces. Ya hace mucho tiempo que siento admiración real y verdadera hacia los deportistas que son igual de grandes dentro de la cancha que fuera. La experiencia está llena de muy buenos momentos, emocionantes, en los diferentes frentes de The Ricky Rubio Foundation. Trabajamos para dar un mejor entorno hospitalario a los pacientes oncológicos y para combatir el cáncer de pulmón, una enfermedad terrible con una letalidad muy elevada porque no da señales, en la mayoría de los casos, hasta que ya ha hecho metástasis. También desarrollamos un programa de integración social mediante el baloncesto en el Raval, en Barcelona, y en el barrio de la Font de la Pólvora en Girona. Finalmente, de la mano de Special Olympics España promovemos el deporte inclusivo, su normalización. Todo ello nos genera una gran sensibilidad. Pero está claro que cuando puedes hacer sonreír y hacer feliz a los niños, hay pocas cosas comparables.
Varias veces has comentado que la muerte de tu madre fue un punto de inflexión en tu vida. ¿Te hizo replantear algunas cosas?
Fue un hecho del todo inesperado que viví con muchas dificultades y distancia ya que estaba jugando en los EE. UU. Efectivamente, lo vives con una intensidad e impotencia que, sobre todo, te deja ver con mucha claridad cuáles son realmente las cosas importantes de la vida y cuál debe ser nuestro papel. Ella ayudaba a todos, siempre, y le prometí que yo también lo haría.
En la web de The Ricky Rubio Foundation consta como uno de los objetivos contribuir a la integración y socialización de jóvenes y adolescentes sin recursos. ¿Cómo crees que puede ayudar al baloncesto?
Como he dicho, tenemos un programa de pedagogía infantil y juvenil basado en el juego reflexivo llamado Community Team. Se trata de que niños y niñas puedan jugar al baloncesto en barrios sin recursos, es decir, favoreciendo primero que disfruten de una actividad extraescolar. Mediante ejercicios, juegos y actividades que forman parte del entrenamiento, los técnicos son capaces de que aprendan pequeñas lecciones de vida como son reforzar su autoevaluación, afrontar momentos de estrés o de tensión, tratar las cuestiones de género, saber cómo es de clave que su individualidad se ponga al servicio del equipo, empatizar, decir siempre las cosas claras y con respeto … En definitiva, desarrollar un tipo de educación no formal que los hace mejores en su vida social, en el colegio y en casa con su contexto familiar. El objetivo, básicamente, es que acaben tomando las mejores decisiones por sí mismos, sin dejarse influir por los entornos conflictivos de donde viven.
«Dimos apoyo al personal sanitario intentando estar con ellos y también buscando recursos de todo tipo para la gente que lo estaba pasando con carencias.»
Tanto tú como la Fundación habéis estado muy implicados en diversas campañas y acciones durante la pandemia. ¿Has aprendido algo de este situación? ¿Cómo te imaginas el mundo después del coronavirus?
Cuando estalló todo nos dimos cuenta de que podía afectar a muchísima gente en múltiples frentes y reorientar los esfuerzos hacia donde nos pareció que podíamos ser útiles. Y escogimos apoyar todo aquello en lo que hacía falta creer como seguir los consejos de los especialistas colaborando con el Departament de Salut. Dimos apoyo al personal sanitario intentando estar con ellos y también buscando recursos de todo tipo para la gente que lo estaba pasando con carencias. Y finalmente, hasta donde pude, participar en programas de televisión para hacer actividad física en casa con los niños y programas de radio acompañando a las personas o repartiendo libros … Todo lo que podíamos pensar que ayudaba a la comunidad lo intentamos hacer. El deporte de alta competición quedó en un plano muy alejado aunque el deporte como actividad nos dio a todos la posibilidad de seguir con nuestra vida. Fue importante.
Nos consta que eres un amante de la tecnología. ¿Cómo crees que puede ayudar a crear un futuro mejor?
Todo lo que nos mejora la vida desde este punto de vista, científico y tecnológico, sin duda que nos debe ayudar principalmente a avanzar socialmente. Es evidente que disfrutamos de nuevas y extraordinarias comunicaciones y también de una industria y universo del ocio y del entretenimiento como nunca habíamos conocido. Pero no debemos perder de vista que el impulso de la investigación y la perfección tecnológica radica normalmente en la búsqueda de nuevas fronteras y nuevos límites como es la conquista del espacio o la cura de enfermedades como el cáncer. Querer superar obstáculos, tener grandes retos, y el desafío que constantemente plantean los cerebros privilegiados nos ha llevado a un mundo indudablemente mejor. Es necesario, sin embargo, que la tecnología punta sirva también para romper los grandes desequilibrios sociales en el mundo y hacer accesible a todos una buena educación. Intentemos evitar, por ejemplo, que el Big Data esté al servicio del poder económico, político o del consumo.
«Es necesario que la tecnología punta sirva también para romper los grandes desequilibrios sociales en el mundo y hacer accesible a todos una buena educación.»
La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto que tanto la solidaridad como la tecnología son esenciales. ¿Como valoras el trabajo que se ha hecho desde el sector TIC para ayudar a la sociedad?
Efectivamente, encerrados en casa hemos aprendido a vivir, trabajar y hablarnos utilizando las telecomunicaciones y los medios informáticos como nunca antes lo habíamos intentado. Sabíamos que estaban aquí, a disposición nuestra. Pero no nos habíamos encontrado en la coyuntura de ser la única manera de interrelacionarnos durante unos meses, lo que nos ha enseñado a convivir telemáticamente y a contribuir con el esfuerzo y la solidaridad de tanta gente a ayudar a millones de personas atrapadas en una realidad impensable y terrible. También en darnos cuenta de lo importante que es la relación persona a persona y de la necesidad de valorar la compañía de los demás, su aliento y su presencia. Siendo clave y vital la aportación de las TIC, nos encontramos ante el reto de humanizar su uso y racionalizarlo.
A menudo en tus tuits utilizas la frase «never too high, never too low». ¿Qué significado tiene para ti?
Lo que intento reflejar es la necesidad de un equilibrio de todo aquello que nos rodea. No dejarnos llevar por los excesos sean los que sean, evaluar lo que nos pasa o afecta en su justa medida, tener espacio propio y dejar espacio para los demás, no rechazar ninguna idea, pensamiento o crítica que pueda mejorar y, sobre todo, no dejarnos ni deslumbrar ni abatir por cualquier cosa. Es sólo un consejo para sentir y disfrutar de la vida, hacerlo relajadamente y estando a gusto con nosotros mismos.
Y ya para terminar. ¿Qué te imaginas haciendo después de tu carrera de deportista?
No me planteo nada concreto. El deporte, el baloncesto como profesional, es muy absorbente y requiere una gran concentración y dedicación. ¿Después? Bueno, seguro que administrar lo mejor posible este nuevo tiempo del que dispondré, en buena parte a la familia y todo lo que me ronda por la cabeza. Proyectos y estímulos que puedan ayudarme como persona a poder mantener el compromiso de aportar mi granito de arena a un mundo mejor.

