Entrevista exclusiva para la Festibity
Javier Olaizola, responsable global de Datos e IA, con el cargo de Global Managing Partner de Hybrid Cloud & Data y antiguo General Manager.
Es ingeniero industrial por la Universidad de Navarra, con especialización en estrategia e innovación por la Universidad de Oxford y en liderazgo transformacional por la Universidad de Harvard. Con una sólida trayectoria en el sector, se dedica a capacitar a empresas para aprovechar todo el potencial de los datos y la inteligencia artificial, liderando transformaciones digitales exitosas e impulsando la innovación tecnológica en entornos globales.
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¿Qué responsabilidades asumes como responsable global de Cloud & Data?
Como responsable global de Hybrid Cloud & Data, asumo la responsabilidad de definir la estrategia y liderar la implementación de soluciones innovadoras en estas áreas. También coordino equipos multidisciplinares, estableciendo alianzas estratégicas con nuestros socios y asegurando que nuestras soluciones aporten un valor real a los clientes.
¿Cuáles son los principales retos de la transformación digital con datos en el sector público?
En el sector público, los principales retos de la transformación digital con datos pasan por la integración de sistemas fragmentados, la seguridad y privacidad de la información, y la necesidad de fomentar una cultura basada en datos. Además, es fundamental garantizar la interoperabilidad entre administraciones y adaptarse a una regulación en constante evolución.
¿Y en el sector privado?
En el sector privado, los principales retos se centran en la capacidad de maximizar el valor de los datos para mejorar la toma de decisiones estratégicas y la eficiencia operativa. Muchas empresas también se enfrentan a dificultades para superar resistencias internas al cambio y garantizar el cumplimiento normativo en un entorno tecnológico que evoluciona muy rápidamente.
¿Qué industrias serán más impactadas por la Agentic AI en el futuro próximo?
La Agentic AI no solo impactará industrias concretas, sino que impulsará una transformación profunda de los modelos de negocio. Estamos viviendo una etapa en la que la IA redefine las profesiones basadas en el conocimiento y facilita la automatización de procesos mediante modelos de agentes, permitiendo que funciones internas de las organizaciones operen de manera autónoma. Esto está llevando a las empresas a reestructurar sus espacios de valor añadido y a establecer nuevas asociaciones con agentes especializados en segmentos emergentes.
En este nuevo paradigma, sectores como la sanidad, el sector financiero, la manufactura, el retail y la educación experimentarán cambios muy profundos. En todos estos ámbitos, la capacidad de gestionar y explotar los datos se convierte en una competencia clave para alcanzar el éxito, ya que permite optimizar procesos, personalizar servicios y adaptarse con rapidez a las demandas del mercado.
¿Puedes compartir un proyecto exitoso de IBM gracias a la Agentic AI?
Un proyecto que me inspira mucho es el desarrollado en el sector farmacéutico a nivel global. Con Agentic AI, hemos logrado reducir el tiempo de aprobación regulatoria de los nuevos medicamentos de 9 meses a solo 2 meses. Este avance no solo permite que los nuevos tratamientos lleguen más rápidamente a los ciudadanos y pacientes, sino que también la compañía obtiene un retorno de la inversión mucho más rápido. Además, la reducción de costes operativos facilita la reinversión en nuevos productos y servicios. En un momento en que la ciencia avanza a una velocidad vertiginosa, es fantástico ver cómo podemos materializar el impacto de la tecnología en la vida cotidiana de las personas.
¿Qué errores cometen las empresas al implementar IA en sus procesos?
Muchas empresas cometen errores al implementar la IA porque no abordan la transformación de forma integral. Un error clave es considerar la IA como una solución mágica, sin reconocer que su aplicación requiere una estrategia sólida y una adaptación global. Así, se olvida que la transformación no solo es tecnológica, sino también organizacional y cultural.
Es fundamental destacar que, para hacerlo bien, es necesario acelerar el metabolismo de las organizaciones, alineando de manera estrecha el liderazgo, las operaciones, los datos, la tecnología y, especialmente, a las personas. La gestión del cambio en el factor humano es esencial, ya que la resistencia al cambio y la falta de formación pueden reducir el impacto de los sistemas de IA. Sin una voluntad y preparación para afrontar esta transformación, incluso los proyectos más avanzados pueden fracasar.
En resumen, las empresas deben invertir no solo en tecnología y datos limpios, sino también en cambiar la mentalidad y los procesos internos, impulsando un cambio radical que integre todos los aspectos de la organización en un nuevo modelo operativo.
¿Qué desafíos éticos enfrenta la IA hoy en día?
Como toda nueva tecnología, y en un mercado todavía en construcción, se está avanzando en desarrollar una regulación que establezca un marco de confianza en el sector. Durante más de un siglo, IBM ha ganado la confianza de sus clientes gestionando de manera responsable sus datos más valiosos, y se ha comprometido a ganarse la confianza de la sociedad incorporando tecnologías potentes con un propósito claro. Seguimos unos principios fundamentales basados en la confianza y la transparencia, los cuales no solo orientan la gestión de la información de nuestros clientes, sino también el desarrollo y despliegue responsable de tecnologías avanzadas. Animamos a todas las empresas tecnológicas a adoptar principios similares, convirtiendo estos compromisos en una hoja de ruta para un desarrollo tecnológico sostenible y responsable. Así, la ética en la inteligencia artificial deja de ser un complemento para convertirse en el pilar fundamental para lograr una transformación digital que ponga la confianza y la transparencia en el centro de cada innovación.
¿Cómo crees que debería gestionarse el tema de la regulación en IA?
En IBM, hemos adoptado un enfoque holístico y escalonado para implementar una gobernanza de la IA organizacional escalable y sostenible, así como una gobernanza automatizada del ciclo de vida de los modelos de IA. Según nuestra propia experiencia, es importante construir las herramientas organizativas basadas en dos pilares: por un lado, principios, políticas, procesos y estructuras operativas claras para supervisar y evaluar constantemente los riesgos; y por otro, una plataforma centralizada que monitorice y garantice la rentabilidad de los modelos.
Este enfoque integral asegura que la innovación tecnológica se despliegue de manera segura, adaptándose a la normativa y reforzando la confianza tanto en las organizaciones como en el mercado en general.
¿De qué forma crees que la IA cambiará la educación y el trabajo en los próximos 10 años?
La IA tiene el potencial de provocar una revolución en la educación y el mundo laboral en los próximos 10 años, tomando como inspiración modelos como los de Khan Academy. Este enfoque personalizado y basado en datos permitirá diseñar rutas de aprendizaje adaptadas a las necesidades, ritmos e intereses individuales de cada alumno, haciendo que la experiencia educativa sea mucho más específica y eficaz.
Además, el monitoreo constante del progreso de los estudiantes nos permitirá ajustar dinámicamente los contenidos y metodologías, mejorando tanto la calidad general como la uniformidad del rendimiento académico —la famosa “sigma de la clase”. Así, cada alumno podrá superar sus limitaciones, mientras que el sistema educativo logra reducir la dispersión en los resultados y potenciar la igualdad de oportunidades.
En el mundo laboral, esta transformación se traducirá en entornos de trabajo más flexibles, donde la formación continua y personalizada ayudará a los profesionales a adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos y del mercado. De esta manera, la IA actuará como motor de la transformación digital, convirtiendo la educación y la formación laboral en procesos más eficientes, accesibles y alineados con las exigencias de un mundo en constante evolución.
¿Qué conocimientos de la formación en Harvard y Oxford te gustaría compartir?
La experiencia en Harvard y Oxford me ha proporcionado una visión estratégica fundamental sobre la innovación y la transformación digital. De estas formaciones he extraído varias lecciones clave, entre las cuales destaca la importancia de una mentalidad de aprendizaje continuo. En un mundo tecnológico que evoluciona a una velocidad vertiginosa, la capacidad de adaptarse constantemente es esencial para mantenerse al día con los cambios y anticipar el futuro.
Además, la colaboración entre disciplinas es otro pilar fundamental. La interconexión de conocimientos de diferentes ámbitos permite abordar problemas complejos de una manera más holística, impulsando avances significativos y generando soluciones innovadoras que, en conjunto, pueden transformar sectores enteros.
Una frase que me impactó profundamente y que tengo más presente que nunca es: “The future is already here, but unevenly distributed.” Esta reflexión recuerda que, aunque el futuro ya se está construyendo, sus beneficios aún no llegan a todos de manera equitativa. Por ello, es vital fomentar una cultura de educación continua y colaboración interdisciplinaria, para que más personas puedan acceder a las oportunidades que la innovación tecnológica ofrece y, así, lograr un desarrollo más justo y equilibrado en la sociedad.

