Entrevista exclusiva para la Festibity
Lluís Soldevila, FIBer e ingeniero informático por la Universitat Politècnica de Catalunya, es autor y conferenciante internacional, experto en motivación, liderazgo digital y equipos de alto rendimiento. CEO de Acktitude y profesor a ESADE Business School.
Después de 15 años en el Grupo Deutsche Bank, siendo Head of Nueva York Office en su filial tecnológica, tomó una decisión: abandonar su carrera como directivo para dedicarse a su pasión, el desarrollo de personas.
Desde entonces más de 20.000 personas han asistido a sus sesiones y más de 250 empresas han contado con sus servicios para incrementar el rendimiento de sus colaboradores.
—
¿Qué aprendizaje destacarías de tu formación como Ingeniero informático?
Acabé mi carrera en el año 95. En las conferencias y a mis alumnos siempre explico que a mí solo me enseñaron un lenguaje de programación, que se denominaba ensamblador (código máquina).
La gente normalmente se sobresalta pensando que no nos enseñaron informática. Pero ni mucho menos. Lo que nos enseñaron es una cosa mucho más valiosa, a modelar la realidad. Como pensar en modo procesos y en modo de datos, es decir, a modelar cualquier problema, y a partir de aquí poder programarlo o diseñar un sistema de información con el lenguaje y la plataforma que haga falta.
Por lo tanto, esta capacidad analítica y de modificación de la realidad, la solución de problemas complejos y dividirlos en problemas más pequeños hasta que sean resolubles, es el que aprendí.
¿Cómo fue la transición y el proceso para acontecer conferenciante?
Fue una transición lenta con una aceleración final. Lenta porque, yo en el 99 empiezo a dar clases en ESADE con las cuales ya empiezo a dar algo de cabida a mi pasión con la formación. Despacio me voy enamorando más de las personas. No desenamorando tanto de la informática, así que mi día a día me lleva a hacer tareas menos técnicas y más de gestión, más de llevar equipos, más de liderar equipos, más de desarrollar negocios con clientes, es decir, me alejo de lo que es el día a día de la tecnología y me acerco a las personas y a los clientes.
Entonces llegó la crisis del 2008. Por ese entonces, me encontraba cubriendo la oficina de la filial tecnológica del grupo Deutsche Bank en Nueva York. Aguanté un año porque con la crisis todo se hundió, sufrí mucho en cuanto a salud y decidí hacer un cambio. Con una aceleración brusca, volví a España e hice un camino desde cero.
¿De qué manera has integrado tu experiencia profesional a la hora de comunicar?
Yo diría que la tenía más o menos escondida. Porque yo ya me dedicaba al desarrollo de negocios, tenía que explicar propuestas, ya lideraba equipos muy grandes. Viví el boom de internet en primera persona a finales de los 90, después los grandes proyectos del 2000, y más tarde los del 2002 con el euro. Nos cogió una época potente, por lo tanto, los equipos que hacíamos estas cosas eran equipos con relaciones enormes, internas y con proveedores externos. Yo todo esto lo tenía que comunicar de alguna manera.
Lo que sí es verdad es que, como comunicador puro no tenía experiencia. Sabía que tenía potencial porqu llevaba casi 10 años al ESADE como profesor y me aportó una base. A partir de aquí empecé a estudiar las técnicas para ser un conferenciante. Con mucha lectura, autoformación, prueba y error, así como ir incorporando mi estilo, porque yo al final pienso que cada cual tiene que comunicar de una manera y al final cada comunicador lo hace de maneras diferentes. Comunicar desde la autenticidad, es lo que acaba dando éxito.
«Comunicar desde la autenticidad, es lo que acaba dando éxito.»
¿Cómo experto en motivación y liderazgo digital, cuál crees que es la mejor manera de motivar a los equipos en uno en torno a cambio constante?
Motivar no es fácil. Muchas veces motivar está ligado a la inspiración, está ligado a conocer muy bien a quien quieres motivar y darle aquello que está buscando, siempre alineado con los objetivos de las organizaciones. Creo que la motivación empieza por la automotivación. Este sería un primer paso. La gente que es motivadora, es capaz de automotivarse, y conoce las claves, como puede ser la autoeficacia, el foco, los objetivos, la actitud del que hablaremos después.
Creo que tenemos que motivarnos y crear un entorno en el que la gente se pueda desarrollar hacia sus objetivos. No ser un líder que pase por sobre, sino que esté debajo de ellos y los haga subir. Esta palabra que está tan de moda; empoderar. Así consigues que los equipos vayan hacia el alto rendimiento.
Yo siempre hablo del hecho que la motivación tiene tres palancas. Si tú quieres motivar, tienes que propiciar que tu equipo tenga un alto nivel de autoconocimiento, porque solo así se dan cuenta que también los motiva a ellos. Después, por la motivación, lo que hay que hacer es pasar a la acción, un equipo de alto rendimiento es aquel que pasa de acción, que no tiene miedo del cambio, que lo abraza, que no tiene miedo del error, nunca hablo de fracaso sino del error. A continuación un elemento que es clave, es la tercera de las mías “As”, la actitud. Autoconocimiento, actitud y acción, para mí forman lo que yo denomino la ley de la acción que no tengo ninguna duda que es lo que aplica la gente que tiene éxito.
Uno de los mensajes fuerza en tus conferencias es el de la actitud. ¿Por qué?
Es el que diferencia a un profesional bueno de uno de excelente. Yo os animo que hacéis una prueba: pensad en el profesor que más os impactó en el colegio, pensad en el profesional que más admiráis y realizad una lista de 10 cosas que os gustaban más. Veréis como el 85% de las cosas eran temas de cómo era no de aquello que sabía. Por lo tanto, eran temas actitudinales y no aptitudinales. Siempre digo que es la actitud, no la aptitud lo que determina tu altitud. Entonces por mí esto es el factor clave el que dispara. Evidentemente, debe haber un conocimiento y una aptitud, pero lo que marca la diferencia, lo que hace que tu valor crezca de forma exponencial, no tengo ninguna duda que es la actitud.
«Siempre digo que es la actitud, no la aptitud lo que determina tu altitud.»
¿Qué otros temas incorporas a tus conferencias?
Ahora mismo las tres que más hago son: primero la ley de acción que es la motivación por excelencia basada en mi primer libro “Éxitos se escribe con A”. Esta no pasa de moda, es atemporal porque va de motivar. Yo intento hacer siempre como buen ingeniero no solo inspirar porque como yo siempre digo: Si yo te inspiro, cuando yo piro tú te expiras, es decir, dejar herramientas, tips, dejar trucos. Cuando yo me vaya tú sigas motivándote y esto lo consigo en mis conferencias.
Después están las conferencias que constan en el cambio, basadas en mi segundo libro que se llama “Morder el hielo”. Un grito a probar cosas nuevas, a perder el miedo, que es el principal “stopper” entre nosotros y nuestro éxito.
Basado en el tercer libro “La mentalidad digital” que no viene de tecnología, sino de todo aquello que tiene que tener un líder en un mundo en cambio.
Últimamente, hemos hecho una que tiene mucho éxito que es “Las 10 cosas que la inteligencia artificial nunca hará por tú” que evidentemente tiene un componente de motivación. Básicamente, el que dice es que no tengamos miedo a la inteligencia artificial porque no acabará con los líderes sino con los líderes que no la usen. Un grito a abrazar esta nueva tecnología, de igual forma que haremos un grito de aquí a dos años a la nueva que salga. No tenemos que tener miedo a ella, sino justamente a no usarla porque eso sí que nos llevará a la desaparición.
«Hago un grito a abrazar la Inteligencia Artificial, de igual forma que haremos un grito de aquí a dos años a la nueva tecnología que aparezca.»
¿Tú que conoces bien este sector, qué mensaje querrías trasladar a los profesionales TIC?
Hoy, julio de 2023, les diría que felicidades porque están en el sector más poderoso de transformación que a hoy bajo la luz del sol. En transformación a nivel empresarial no hay duda. En 2019 ya escribí «Digital Thinking» siente consciente de que el que está siendo el motor del cambio es el digital, pero sé que en el ámbito social y el de la salud también. Estoy convencido de que las tecnologías son el gran motor de cambio de este mundo, para mejor. Evidentemente hay una parte oscura como todas las tecnologías pero, es ínfima si lo comparamos con los factores positivos y ser un profesional que está aquí es una gran suerte.
«Estoy convencido de que las tecnologías son el gran motor de cambio de este mundo, para mejor.»
¿Durante la 20.ª Festibity hablamos de felicidad y tecnología con propósito. ¿De qué manera crees que la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las personas?
La calidad de vida la puede mejorar en muchos aspectos. A mí, de las partes que más me gustan, es la de la relación entre tecnología y salud. Hoy en día hay unos adelantos en salud espectaculares. La inteligencia artificial ha disparado el tema de reconocimiento del cáncer con imágenes. La inteligencia artificial ahora nos hace que la velocidad para generar medicamentos sea centenares a veces más rápidas de las que solo pasaba hace pocos años. Las tecnologías de la información han permitido que “Moderna”, en sólo tres días, tuviera el diseño de una vacuna, cuando antes se tardaban 10 años. Es brutal la de cosas que se pueden hacer. Además la tecnología nos puede ayudar a ser más felices porque nos puede dar más tiempo, y nos hace más eficientes.
La tecnología nos permite estar más comunicados, si la usamos mal evidentemente nos permite estar enganchados, pero no es la herramienta, es el uso que se hace. Por lo tanto, podemos estar más comunicados, podemos viajar más, podemos cuidar más el planeta. Pienso que acabo de dar rápidamente cuatro ejes que hacen que la tecnología mejor mucho la calidad de vida de las personas y también, una cosa muy importante, la calidad de vida de nuestro planeta.

