Entrevista exclusiva para la Festibity
Miquel Soler es director general de IPM en España y Portugal con más de 17 años de experiencia con la compañía en diferentes departamentos de dirección.
Graduado en ingeniería robótica por la Universidad Politécnica de Cataluña.
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EL PODER DE LA TECNOLOGÍA Y LA INNOVACIÓN EN EL CRECIMIENTO EMPRESARIAL
Empresas frente la inflación, en incertidumbre y contra su competencia. ¿Es la apuesta tecnológica la mejor solución? ¿Qué proyectos pueden ponerse en marcha para crecer en la actualidad?
Estamos, sin duda, ante una situación económica y social compleja, nosotros mismos como organización, somos muy conscientes de los obstáculos que vamos a tener que afrontar las organizaciones este 2023, así como las herramientas a las que recurrir, y la tecnología es sin duda un aliado clave.
Ahora bien, ¿a quién puede beneficiar en mayor medida el desarrollo tecnológico? A aquellas compañías, medianas o grandes, que elijan no quedarse paradas y opten por seguir avanzando, por innovar, por invertir igual o más y por alzar su estrategia a un panorama más elaborado. Por supuesto, un panorama ligado a la innovación en un entorno digital.
La transformación tecnológica lleva siendo un término estrella desde hace unos años y, según demuestran las cifras, el activo de mayor impulso de los negocios a futuro. De hecho, según los últimos datos del sector, las empresas que han apostado por la computación Cloud están triplicando sus beneficios y más del 80% afirman haber acelerado sus plazos y gestiones.
Pero, más allá de los recursos y las herramientas que hacen posible los proyectos, es el equipo humano que lo desarrolla lo que realmente genera grandes beneficios, una apuesta por la tecnología de forma holística dentro de la propia organización. Así, establecer soluciones de ciberseguridad, introducir sistemas que automaticen las cargas de trabajo y el almacenamiento de datos o poner en marcha estrategias de modernización de aplicaciones son algunos proyectos que considero imprescindibles. Sobre todo, para las compañías que quieran seguir siendo relevantes y competir en su sector o que piensen en externalizar su negocio a mercados internacionales.
“Las empresas que han apostado por la computación Cloud están triplicando sus beneficios y más del 80% afirman haber acelerado sus plazos y gestiones.”
Pero, ¿cómo justificar la inversión cuando la apuesta de muchas organizaciones es mantener los costes a raya?
No podemos ignorar el entorno económico en el que nos estamos moviendo. Como en todo momento de crisis, la incertidumbre provoca que los equipos directivos establezcan medidas firmes para mantener el beneficio económico y el bienestar de su empresa. Sin embargo, pienso que es momento de valorar la situación con un ojo crítico y vislumbrar, así, una suerte de “balanza entre la oportunidad y el riesgo”. Considero que la tecnología es un activo importante con un reporte de beneficios suficiente como para que siga siendo un ámbito donde no recortar.
Podemos verlo, como mencionaba antes, con la ciberseguridad. Puede que invertir en soluciones de seguridad se considere un desembolso elevado cuando, como ahora, existe una inflación en el mercado que obligue a evaluar con lupa cada gasto, pero ¿merece la pena no hacerlo y arriesgarse a pagar el doble si nuestra compañía es ciber atacada y nuestra cadena de suministro paralizada?
Unido a la pregunta anterior, entendemos que invertir en tecnología no solo es un acierto, sino que es imprescindible, pero ¿podemos esperar beneficios visibles a corto plazo?
Las empresas que rechacen invertir en tecnología de cara a 2025, independientemente del tamaño de su negocio y del sector al que pertenezcan, estarán retrasando lo inevitable y perdiendo competitividad y grandes oportunidades de negocio.
Y, aunque la inversión en soluciones TI debe entenderse como una carrera de fondo, los resultados pueden empezar a notarse desde el primer día. Normalmente, para llevar a cabo un proyecto eficiente, en IPM desarrollamos un análisis inicial donde determinamos brechas, puntos de inflexión o sistemas que pueden mejorarse. Después, valoramos cuáles es la mejor estrategia dentro del porfolio de servicios y, entonces, operamos, ello asegura una mayor efectividad y obviamente el poder obtener beneficios en menor tiempo.
Como ejemplo, mediante nuestras soluciones de hibridación en la nube y la integración de los centros de datos en el entorno Cloud, nuestros clientes disponen de infraestructuras seguras, uniformes y accesibles desde cualquier dispositivo y en cualquier momento. Únicamente con este sencillo paso ya podríamos hacer que una empresa permita trabajar en remoto a sus empleados y favorezca la agilidad, la flexibilidad, la conciliación o el trabajo colaborativo de forma segura, sin incidentes y con valor añadido para el equipo humano, no solo el departamento de TI.
“Nuestros clientes disponen de infraestructuras seguras, uniformes y accesibles desde cualquier dispositivo. Esto permite que una empresa permita trabajar en remoto y favorezca agilidad y flexibilidad.”
¿Podrías darme ejemplos claros donde la tecnología se haya postulado como un diferenciador de éxito?
En IPM trabajamos con medianas y grandes empresas que, independientemente de la industria a la que pertenecen, deciden invertir en su mejora tecnológica a través de proyectos a medida, en función de sus objetivos y su nivel de digitalización.
Cada proyecto tiene objetivos distintos, pero es cierto que vemos recurrentemente tres principales áreas donde ponen mucho foco para crear ese valor adicional: optimización de recursos y costes, aceleración y adaptación del negocio y por supuesto, talento.
En nuestro caso, hemos tenido el placer de implementar proyectos donde realmente estas tres áreas se han visto mejoradas y elevadas al nivel que el cliente nos solicitaba.
Un ejemplo son los servicios gestionados que aplicamos junto a la Sociedad Informática del Gobierno Vasco (EJIE). En este proyecto y gracias a una colaboración activa entre partner y cliente hemos optimizado procesos y sistemas y reducido costes a nivel de equipo (cuanta más automatización, menos error humano), eliminando así las tareas de bajo valor que ocupan un tiempo muy relevante en EJIE. Ello nos ha permitido centrarnos en tareas de valor añadido, enfocando el talento de los especialistas y eliminando de su rutina todo el trabajo tedioso que puede programarse y realizarse de forma autónoma. Claro ejemplo de mejora de costes y procesos, generación de un ambiente más positivo entre el talento interno y aceleración de negocio.
En conjunto, todos nuestros clientes buscan poder focalizarse en lo que verdaderamente es clave para ellos y que la IT sea un facilitador para su empresa, IPM esta ahí para ayudarles y acompañarlos en el proceso.
“Optimización de recursos y costes, aceleración, adaptación del negocio y talento son las principales áreas de valor adicional TI.”
¿Qué deberíamos analizar antes de seleccionar nuestros colaboradores tecnológicos?
Sin lugar a duda y respondiendo como profesional al frente de una empresa proveedora de TI, la especialización es el activo más importante que podemos aportar a los clientes. Por eso, tenemos claro que nuestra estrategia, está marcada por el desarrollo de servicios Cloud, las estrategias de ciberseguridad y la automatización, todo ello de la mano de los fabricantes más relevantes en cada una de las áreas como pueden ser: VMware, Microsoft, Google, AWS, Trend Micro o Dell Technologies. Prueba de ello son las alianzas que mantenemos con Dell Technologies de quienes somos la empresa más certificada a nivel mundial, VMware, para quienes somos la única compañía TI de la Península Ibérica en haber logrado sus 6 Master Service Competencies o Microsoft de quien somos Azure Gold Partner gracias a nuestros grandes proyectos no solo en IPM sino también en Ricoh como Grupo.
Pero más allá de titulares y títulos, el punto más importante que debe considerar una compañía que quiere impulsarse en la actualidad a través de la tecnología es, como en cualquier situación, valorar si se trata de un equipo en el que pueda confiar y trabajar de forma cómoda. Tenemos la suerte de trabajar junto a clientes que confían en nosotros y con los que generamos relaciones cercanas, lo nos permite ser un partner que acompaña, que entiende la realidad de cada clientes y que apuesta por un camino de crecimiento conjunto.

