10 empresas, 10 realidades y la misma necesidad: avanzar en la madurez de los datos.
Hace unos meses hicimos pública nuestra colaboración con SPRI, la Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial, como proveedores oficiales del Diagnóstico de Madurez de Datos. Esta iniciativa ha permitido diagnosticar el nivel de madurez en la gestión de datos de diferentes organizaciones, tejiendo un puente colaborativo entre los sectores público y privado. Sin diagnóstico, no hay estrategia.
Desde entonces, hemos tenido la oportunidad de acompañar a 10 empresas vascas en este proceso, de sectores tan diversos como la sanidad o la industria metalúrgica, hasta empresas de construcción o logística.
Este diagnóstico no pretendía aplicar la misma solución a todas las empresas, sino entender su punto de partida e identificar qué acciones pueden ayudarlas a avanzar en la gestión de sus datos, un mundo complejo para todas las empresas.
La metodología se ha basado en diagnosticar la madurez de los datos en cinco ejes diferentes, lo que nos ha permitido analizar distintos aspectos de la gestión de la información dentro de cada organización. A partir de la evidencia recogida durante el diagnóstico, se establece un nivel de madurez para cada uno de los ejes y se definen recomendaciones y acciones específicas para avanzar hacia un grado más alto de madurez.
10 realidades diferentes, aprendizaje compartido
La variedad de proyectos nos ha enseñado que cada empresa y cada industria tiene sus propias necesidades y prioridades. Sin embargo, hemos visto patrones constantemente repetidos que nos dejan los siguientes aprendizajes:
La primera es que no hay ninguna estrategia sin un diagnóstico. Antes de decidir hacia dónde queremos ir, es necesario saber cuál es el punto de partida, qué capacidades tiene la organización y cuáles son sus principales áreas de oportunidad. Solo así se pueden definir prioridades y establecer una hoja de ruta realista.
La segunda es que la cultura de datos es un factor clave para que cualquier estrategia tenga éxito. Tener una estrategia bien definida o las herramientas adecuadas no es suficiente si no se traslada a la vida diaria de la organización y si las personas no comparten la misma manera de entender y gestionar la información.
La tercera tiene que ver con el contexto actual. En un entorno tecnológico cada vez más rápido y cambiante, saber qué pasos tomar es tan importante como saber cuáles no se deben tomar. Las organizaciones disponen cada vez de más herramientas y soluciones, pero cada decisión tecnológica implica una inversión. Por tanto, es vital conocer las necesidades reales y priorizarlas adecuadamente para evitar inversiones que no aporten valor.
Estos 10 proyectos nos han permitido confirmar que la madurez de los datos no depende exclusivamente de la tecnología. Ninguna estrategia tiene éxito si no está adaptada a las personas, los procesos y la cultura.
Un puente entre organizaciones y conocimiento especializado
Más allá de los diagnósticos realizados, el proyecto también destaca el valor de iniciativas que proporcionan conocimiento y apoyo especializado a empresas que, en muchos casos, no recurren a servicios de consultoría en este ámbito.
En este sentido, SPRI ha promovido un proyecto que ha servido de puente entre las empresas preocupadas por la gestión de sus datos y empresas, como la nuestra, que proporcionan conocimientos especializados en gestión de datos. Hemos facilitado que empresas de diferentes sectores entiendan mejor su situación e identifiquen qué acciones pueden tomar para avanzar.
Desde DesideDatum, agradecemos a todas las empresas que han confiado en nosotros la oportunidad de acompañarlas en este proceso y de continuar aprendiendo, proyecto a proyecto, sobre los retos que afrontan las organizaciones en la gestión de sus datos.

