Entrevista exclusiva para la Festibity
Biografía de Sergio Rodríguez
Sergio Rodríguez Sánchez es director del Sector Público y Salud en Inetum, firma de referencia en servicios digitales para la administración pública. Con más de 20 años dedicados en exclusiva a la transformación tecnológica de administraciones públicas en España, ha construido una trayectoria que combina un profundo conocimiento técnico con una visión estratégica de negocio y una genuina convicción en el valor público como motor del cambio.
Ingeniero informático de formación, ha completado su desarrollo directivo con programas en IESE y ESADE. Inició su carrera en roles técnicos y de gestión en proyectos para el sector público de Catalunya —lo que le otorgó una perspectiva de primera mano sobre cómo operan realmente las administraciones— antes de evolucionar hacia roles de dirección con responsabilidad sobre negocio, equipo y relación institucional.
Su ámbito de actuación se ha centrado en las administraciones regionales y locales, donde ha liderado proyectos de impacto en prácticamente todas las competencias de una administración moderna: función pública, justicia, servicios sociales, gestión financiera, emergencias, administración digital, educación y, más recientemente, salud. En estos dos últimos años ha ampliado su conocimiento en el ámbito del gobierno central y de las empresas públicas. No es un perfil de una sola vertical: entiende a la administración como un sistema, y sabe que la transformación real exige actuar en todos sus frentes.
Inetum ha logrado un crecimiento de doble dígito sostenido durante cinco años consecutivos en el negocio del sector público. Pero el dato de crecimiento es una consecuencia, no un objetivo: lo que impulsa este propósito es el impacto real en la ciudadanía y en la eficiencia de las instituciones que la sirven.
Su apuesta más diferencial en el momento actual es la inteligencia artificial aplicada al sector público con criterio institucional -y no como una capa genérica sobre la administración, sino aterrizada en los ámbitos funcionales donde Inetum tiene un conocimiento de dominio real y probado. Esta distinción es clave: la IA que defiende Sergio no parte de la tecnología, sino del proceso administrativo concreto a transformar.
Esta propuesta de valor de IA para el sector público va más allá de casos de uso aislados: es una propuesta de capacidad institucional, con gobierno auditable, alineada con los marcos reguladores europeos y diseñada para ser operable y sostenible en el tiempo. Este trabajo culminó recientemente con la adjudicación de uno de los programas estratégicos de IA más relevantes licitados en una administración autonómica española.
La filosofía que subyace es consistente: la IA pública no se gana con demos; se gana con madurez, conocimiento del dominio y credibilidad institucional.
Hoy, Sergio es una voz activa en el debate sobre el cambio estructural que vive la Administración española: la transición hacia modelos centrados en el ciudadano, la transformación cultural interna, el relevo generacional en las instituciones y la incorporación responsable de la inteligencia artificial. No diagnostica desde la tribuna; propone desde la experiencia acumulada de haber acompañado durante más de tres lustros a las organizaciones que deben hacer posible este cambio.
SECCIÓN SEMÁFORO DIGITAL (Máximo 3 palabras)
En una frase: ¿cuál es el gran reto del sector público hoy? Ser adaptativo y relevante en un contexto transformacional a distintos niveles (modelo, cultura y tecnología — IA).
- ¿La transformación digital es más tecnología o más cultura? Ahora, indudablemente, cultura.
- La IA en el sector público: ¿oportunidad o riesgo? ‘La oportunidad’.
- ¿Un ámbito donde la IA ya está generando impacto real? Por relevancia, salud; por el recorrido realizado, el ámbito tributario.
- ¿Un beneficio concreto que la IA aporta a los empleados públicos? Amplificación de capacidades.
- ¿Un miedo habitual ante la IA que hay que desmontar? No sustituye, potencia el talento.
- ¿Una competencia clave para el trabajador público del futuro? Pensamiento analítico y crítico (IA).
- Automatizar o humanizar: ¿qué debe priorizar la administración? Automatizar para desburocratizar y humanizar a la administración.
- ¿Una condición imprescindible para que un proyecto de IA tenga éxito? Propósito.
- ¿El sector público dentro de cinco años, en tres palabras? Mucho más relevante para la ciudadanía.
CONVERSANTE CON VOCES DEL SECTOR
¿Cómo definirías el momento actual de transformación digital en el sector público?
Es un momento decisivo: las administraciones deben responder a una ciudadanía más exigente, mejorar la eficiencia y la transparencia, y adoptar tecnologías como la IA generativa, la analítica avanzada y la automatización. La transformación digital se ha convertido en un imperativo por ofrecer servicios públicos ágiles y de calidad. Hoy el reto ya no es sólo digitalizar trámites, sino rediseñar la relación con la ciudadanía y con el empleado público desde una lógica de servicio, datos y resultados: pasar de expedientes fragmentados a experiencias integradas, de la gestión reactiva a la anticipación, y de la burocracia a modelos más simples, interoperables y mensurables. Aquí es donde Inetum plantea su valor: combinar modernización tecnológica, rediseño de procesos, gobierno del dato e IA responsable por responder a retos reales de negocio del sector público.
A menudo hablamos de tecnología, pero ¿qué papel desempeñan los empleados públicos en esta transformación?
Los empleados públicos son esenciales en la transformación digital de la administración: gracias a la tecnología dejan de dedicar tiempo a tareas manuales y repetitivas, y pueden enfocarse en actividades de mayor valor. El éxito de la transformación depende de su capacitación y de una adecuada gestión del cambio; sin las personas, la digitalización no se materializa. En nuestra visión, la tecnología debe actuar como copiloto del profesional público: ayudar a fiscalizar mejor, tramitar más rápido, priorizar expedientes, generar informes, validar documentación y tomar decisiones con mayor evidencia. Este enfoque ya se ve en propuestas como el “Hub del Interventor”, que integra tramitación, dato, agenda y documentación en un único centro de decisión, o en asistentes y automatizaciones orientadas a reducir la carga administrativa, mejorar los tiempos de respuesta y elevar la calidad del servicio prestado.
¿Cómo gestionar el cambio cultural dentro de las organizaciones públicas para que la digitalización sea realmente efectiva?
Mediante programas formativos, una gestión del cambio estructurada y un acompañamiento continuo. Las administraciones deben crear entornos colaborativos, ágiles y orientados a resultados, donde la adopción de nuevas tecnologías esté alineada con la cultura organizativa y, sobre todo, centrada en las personas. Pero, además, es necesaria una cultura del dato y una narrativa clara del por qué: qué problema público resolvemos, qué cargas reducimos, qué indicadores mejoramos y cómo medimos el impacto. La experiencia demuestra que la digitalización es realmente efectiva cuando se combina con rediseño de procesos, interoperabilidad, lenguaje claro, capacitación focalizada y quick wins visibles para el negocio. Por eso, en Inetum planteamos transformaciones progresivas, con pilotos, despliegues incrementales y mejora continua, para que el cambio no se perciba como una imposición tecnológica sino como una mejora tangible del trabajo diario y del servicio al ciudadano.
¿Nos puedes compartir algún proyecto de Inetum donde la IA haya mejorado procesos internos o servicios al ciudadano?
Sí, y en ámbitos muy concretos. En educación, por ejemplo, Inetum ha aplicado IA documental a procesos de baremación, validación y homologación, con resultados muy tangibles: uno de los casos recogidos en nuestras propuestas muestra cómo fue posible baremar 3.500 expedientes en sólo 8 horas después del ajuste del modelo, reduciendo de forma drástica una carga administrativa que tradicionalmente consume semanas. En este mismo ámbito aparecen también casos vinculados a homologación de títulos, devolución de tasas o validación masiva de documentación, todos ellos muy representativos del tipo de trabajo repetitivo donde la IA comienza a demostrar valor real. También en ciudadano 360 y simplificación administrativa se observan aplicaciones muy claras: portales unificados, asistentes virtuales, canales conversacionales o modelos de ventanilla única que permiten centralizar solicitudes, reducir fricciones y ofrecer una atención más coherente y personalizada. La lógica ya no sólo es abrir más canales, sino conectar el contexto completo del ciudadano para responder mejor y antes.
Otro ejemplo especialmente ilustrativo está en el ámbito económico-financiero. La propuesta del llamado “Hub del Interventor” resume bien hacia dónde evoluciona la administración: unificar en un mismo espacio la tramitación, los datos económico-financieros, la documentación y la asistencia mediante IA responsable, para ayudar a priorizar expedientes, mejorar la fiscalización y tomar decisiones con mayor evidencia y menor carga operativa. Más que una promesa tecnológica, estos casos reflejan una tendencia de fondo: la IA comienza a ser útil allí donde existe un alto volumen documental, procesos complejos, presión para reducir plazos y necesidad de mantener trazabilidad, control y transparencia. Éste es, precisamente, el terreno natural del sector público.
¿Cómo se garantizan aspectos clave como la ética, la transparencia y la protección de datos en proyectos de IA en el sector público?
A través de una IA responsable, ética y con propósito. Inetum promueve la adopción de la inteligencia artificial alineada con un marco jurídico y ético, en el que se enfatiza la transparencia en los modelos, la gobernanza y la responsabilidad en la toma de decisiones. Esto implica trabajar con principios de explicabilidad, control humano, seguridad, trazabilidad y protección del dato desde el diseño. En el sector público, además, es clave asegurar la anonimización cuando sea necesario, el cumplimiento del ENS y del GDPR, la calidad del dato, la gestión de sesgos y los mecanismos de auditoría. Nuestra aproximación no consiste en añadir IA sin control, sino en desplegarla con reglas claras, marcos éticos, gobierno del dato y supervisión continua, especialmente en ámbitos sensibles como ayudas, salud, educación, fiscalización o atención al ciudadano.
¿Crees que la IA sustituirá a puestos de trabajo en el sector público o, más bien, redefinirá los roles profesionales?
La IA tenderá a redefinir roles, no a sustituirlos. Eliminará tareas repetitivas y potenciará funciones de mayor valor, haciendo más eficientes y humanas las organizaciones públicas. En la práctica, esto significa que perfiles administrativos, técnicos, interventores, docentes, trabajadores sociales o profesionales de atención ciudadana podrán dedicar menos tiempo a revisar documentación, clasificar expedientes o responder a consultas repetitivas, y más tiempo a acompañar, resolver, supervisar y decidir. El verdadero impacto no es reemplazar a personas, sino aumentar la capacidad de la organización para responder mejor, más rápido y con mayor calidad, preservando siempre el criterio profesional y la responsabilidad pública.
¿Qué papel juega la colaboración público-privada en la aceleración de esta transformación?
Es clave para acelerar la innovación y trasladar buenas prácticas del sector tecnológico al ámbito público. Inetum actúa como socio tecnológico de largo recorrido, permitiéndole conectar todas las partes del ecosistema tecnológico, startups, talento y administraciones. Esta colaboración es especialmente valiosa cuando se trata de combinar conocimientos funcionales del sector público, capacidad industrial de implantación y alianzas con plataformas líderes para construir soluciones escalables y sostenibles. La transformación pública necesita a socios que entiendan tanto la complejidad normativa y operativa como la necesidad de obtener resultados visibles en plazos razonables: menos carga administrativa, mejor experiencia ciudadana, más interoperabilidad, más transparencia y mejor uso del dato.
¿Cómo pueden empresas tecnológicas como Inetum acompañar a las administraciones en este proceso sin perder el foco en el servicio al ciudadano?
Desde Inetum, con una experiencia sólida, acompañamos a nuestros clientes con soluciones avanzadas de IA, analítica y modernización que mejoran la experiencia del ciudadano, manteniendo siempre una visión ética, transparente y orientada al impacto social. El objetivo final es una Administración más eficiente, humana y cercana. Para ello, no partimos de la tecnología sino de los retos del negocio público: cómo simplificar procedimientos, cómo integrar canales, cómo anticiparse a las necesidades, cómo mejorar la fiscalización, cómo ganar trazabilidad o cómo convertir datos dispersos en mejores decisiones. Nuestro enfoque combina consultoría, rediseño de procesos, plataformas interoperables, automatización, IA responsable y acompañamiento al cambio, de modo que cada iniciativa tenga una traducción clara en mejor servicio, mayor confianza y mayor valor público.
Inetum es un patrocinador histórico del club Festibity. ¿Cómo refuerza Inetum su compromiso con el talento y el ecosistema TIC?
Mediante iniciativas territoriales de impulso del talento tecnológico, una participación activa en el ecosistema y una continua colaboración con instituciones y comunidades profesionales. Nuestra presencia consolidada en España y especialmente en Cataluña refleja este compromiso estratégico. Este compromiso también se traduce en una visión a largo plazo sobre capacidades públicas, educación y empleabilidad: no sólo acompañamos a las administraciones en su transformación, sino que contribuimos a crear las competencias y el talento necesarios para sostenerla. La conexión entre formación, tecnología y necesidades reales del mercado y de los servicios públicos es pieza clave para acelerar una transformación digital útil, inclusiva y sostenible.
Por ejemplo, hemos sido pioneros con el primer grado propio de Formación Profesional (FP) en Cataluña, impartido en colaboración con el Institut Francesc Vidal y Barraquer de Tarragona, con el propósito de especializar al alumnado en tecnologías digitales y sectores estratégicos, conectando directamente la educación con la demanda del mercado laboral. Este tipo de iniciativas encaja plenamente con nuestra propuesta de valor en educación y empleabilidad: ayudar a las instituciones a orientarse hacia el éxito, el desarrollo competencial y la conexión efectiva entre formación, capacidades y oportunidades profesionales. En otras palabras, no se trata sólo de digitalizar la educación, sino de convertirla en una palanca real de inclusión, calificación y futuro.

